¿Por qué esta técnica es fundamental?
El cambio de color es uno de los pasos más determinantes al tejer amigurumis, franjas en prendas o accesorios a crochet. Si se realiza de forma tradicional sin ajustar la última lazada, se genera un escalón antiestético y un cambio brusco en el patrón de espiral. Con esta técnica aprenderás a conseguir transiciones perfectamente fluidas y limpias.
Al tejer en espiral (la técnica base del amigurumi), las vueltas no se cierran al final, sino que se avanza en helicoide continua. Por esta razón, cambiar de ovillo al inicio de una vuelta suele crear un desnivel visual. Al aplicar el cambio de color limpio cerramos el último punto del primer color utilizando ya la nueva hebra, eliminando el "diente" de separación.