¿Por qué esta técnica es fundamental?
Los flecos son el broche de oro que transforma un mantón de crochet en una pieza de artesanía de alta elegancia. Saber cortar, anudar y peinar los flecos con precisión garantiza que el borde caiga con movimiento, peso y simetría impecables.
Para lograr flecos idénticos, es imprescindible usar una plantilla rígida (un cartón o tabla del largo deseado) alrededor de la cual enrollar el hilo antes de cortar los extremos. Al anudarlos en la cadeneta del mantón, se insertan en grupos de 3 a 5 hebras utilizando un ganchillo grueso.